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martes, 27 de septiembre de 2011

Rosa de otoño

Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.

Tiembla un pétalo cae y en la leve
imperfección que su belleza trunca,
se malogra algo de íntimo que debe
llegar acaso y que no llega nunca.

La flor, a cada pétalo caído,
como si lo llorara, se doblega
bajo el fatal rigor que no ha debido
llegar jamás, pero que siempre llega.

Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte,
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Armonias

Cual la naturaleza
de la que forma parte y es fiel copia
el alma humana tiene ocultas fuerzas
silencios, luces, músicas y sombras.

Vagas nieblas también... las ilusiones
que el paisaje embellecen cuando brillan
y que desaparecen cuando asomas,
sol de la realidad que las disipas.

Y como en sucesión jamás turbada
todo nace en la tierra y todo muere,
en el mundo ideal de los espíritus
rigen eternas, semejantes leyes:

brotan sobre las tumbas de los muertos
las flores, mensajeras de alegría;
sobre la tumba de un amor llorado
brotan ensueños de tristeza mística.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Tu voz

Erígese tu voz en mis sentidos
tornándose en mi cuerpo sueño helado
y me miro entre espejos congelado
y mis labios en sombra doloridos.

Cuando hablo, mi dolor a ti se vierte
cálida flor de ceniciento aroma
y tu voz a mis labios ya no asoma
sino en duro temor de viva muerte.

Porque tu sueño en mí su voz levanta
y enemigo de luz y de sonido
destroza la palabra en mi garganta

así al fin en tinieblas alojado
ciego de ti, tal un árbol vencido
flota mi cuerpo entre tu voz ahogado

miércoles, 7 de septiembre de 2011

En las enramadas donde veo

Las enramadas donde veo,
En sueños, las más variadas
Aves cantoras, son labios y son
Tus musicales palabras susurradas.

Tus ojos, entronizados en el cielo,
Caen al fin desesperadamente,
¡Oh Dios!, en mi sombría mente
Como luz de estrellas sobre un velo.

Oh, tu corazón suspiro al despertar
Y duermo para soñar hasta que raya el día
En la verdad que el oro jamás podrá comprar
Y en las bagatelas que sí podría.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Misterio

Si tu alma pura es un broche
que para abrirse a la vida
quiere la calma adormecida
de las sombras de la noche;

si buscas como un abrigo
lo más tranquilo y espeso,
para que tu alma y tu beso
se encuentren sólo conmigo;

y si temiendo en tus huellas
testigos de tus amores,
no quieres ver más que flores,
más que montañas y estrellas;

yo sé muchas grutas, y una
donde podrás en tu anhelo,
ver un pedazo de cielo
cuando aparezca la luna.

Eres feliz



Eres feliz. Saber no quieras
lo que brilla en los ojos humanos.
Sonríe tú como mañana fresca,
como tarde colmada en su ocaso.

Porque eres eso, sí: la tarde pura
en que a veces yo mojo mis manos,
en que a veces yo hundo mi rostro.
¡La tarde pura en su placer dorado!

La savia dulce de la primavera,
toda la luz de la tarde en un cántico,
sube entonces feliz y presurosa
desde tu corazón hasta mis labios









dedicada a mi preciosa musa y amor 

jueves, 1 de septiembre de 2011

septiembre


Es ahora la vida
esta extraña y frecuente sensación
de sopor y distancia,
y es también una luz que vela el mundo:
salir del caserón tras la comida,
recorrer bajo el sol la carretera
con los ojos ardientes de un verano
y sentarme en la roca frente al mar.
Abandonarme entonces
al sonido sin pausa de la tierra
mientras me vence el sueño algún instante
y me moja las sienes con su agua bendita.
Descubrir con asombro renovado
al pescador que vuelve cada tarde,
como vuelven las olas,
como vendrá la brisa con la noche.
Y esperar otra vez sobre la roca,
abrumado en el centro de la vida,
a que la sombra inunde
lentamente mi sombra.